Acostado sobre el viento
veo pasar una canción,
me mira, suspira y se va volando,
y yo me quedo, sobre el colchón.

Ya no me alcanzan los dedos,
apenas siento algún sabor.
La mirada, siempre tras un velo
¿Un cigarro? El doctor me dijo no.

No quiero hacer nada,
tu siempre estuviste aquí
al otro lado de la almohada
sonriendo, soñando… ahí.

Solo soy recuerdos,
arrugas, insomnio, dolor,
pelo blanco, noches en vela,
mirada perdida, desesperación.

Toda una vida no me ha llegado
decirte todo lo que te quiero decir,
amarte como siempre me has amado,
sentirme como me hacías sentir.

No te pondré flores amarillas,
no te lloraré, esta noche no,
ni gritaré, no me faltará la vida.
En un segundo, mi última canción.

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