San Telmo Buenos Aires

Después…
Después llegó la noche, su silencio,
la comida rápida, las pupilas,
el sendero sinuoso del deseo
serpenteante, laberinto sin salida.

El pelo enredado con salitre,
restos de arena, besos y caricias.
Un sol, amante de la luna,
una noche, dada por perdida.

Se ha formado un río en tu barrio,
calle abajo ruedan las hojas del abedul,
navegan entre las ruedas de los coches.
Me pregunto qué estarás haciendo tú.

Rebusco en el cajón de la cocina,
entre abrelatas y corchos de champan
buscando las cerillas del viaje,
¿recuerdas? las postales de ultramar.

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