Pedradas

La vida resultó ser una partida
con las cartas de sal marcadas,
La última mano siempre perdida,
cruz en moneda de doble cara.

Telas de araña entre las estrellas
de mi firmamento carcomido.
La luna rota de las piedras
que arroja rabioso el olvido.

Pensando.
Buscando la manera
de domesticar mi camino.
Haciendo trampas con los sueños.
Barajando de madrugada,
mi destino.

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