Delirium

Me he despertado esta mañana
mirando al techo carcomido,
con los ojos de par en par.
El despertador aun dormido.

Recuerdo la arena por el suelo,
la habitación inflamada con tequila,
los pétalos de rosas sobre la cama,
las rodajas de limón, azul, mordidas.

El olor de las plumas de tu cuello,
las persianas amaneciendo por fin
el tacto de las puntas de tus dedos,
resbaladizos, con restos de hachís.

El sendero de la cera por el pasillo,
melodía de un haren por descubrir,
hadas, piedras verdes y sombreros,
ramos de golosinas, tangos de París.

El sexo, las lágrimas, la vida,
el miedo a punto de embarcar
la canciones que ya no suenan
el vacío del que se va…

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