Autopista

Con el pasado amenazando lluvia
paseo descalzo por la autopista,
perpendicular a la línea continua.
Las manos en los bolsillos, sin prisa.

No tengo apuro por llegar,
el futuro ya no me espera.
Perdí los amigos, las llaves,
tu foto y la cartera.

La cabeza entre los hombros,
de frente mirando atrás,
un manojo de recuerdos,
de postales y de mierdas.

Sin tiempo para querer perder
y más de mil horas que ganar,
debajo de las suelas de mis pies,
sólo queda sucio el alquitrán.

Y vuelvo a donde todo vale nada,
donde los piratas sólo saben beber,
país de canallas, lunas y borrachos,
de tinieblas grises, sin amanecer.

Donde los creyentes pierden la fe
y se cierra con llave cada puerta,
donde las letras batallan en los vasos,
y la poesía es para poetas de mierda.

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