A fuerza de sentirte en los rincones,
de encontrarte donde nunca estás,
de arrancarme la piel al recordarte
olvidándome hasta de no olvidar.

Colgado cada noche de la luna,
viendo el reflejo del viento sobre el mar,
estrellas que mueren, brillos que nacen,
escuchando la arena, susurrando soledad…

El aroma de tu cuerpo
se me escapa entre los dedos,
el sabor de tu desnudo
Me acuchilla.
Te echo tanto de menos.

Qué te hubiera dicho si hoy fuera ayer,
cuántas veces sin más te habría besado,
cambiaría cada paso, cada noche mal dormida
vendería el alma para tenerte a mi lado.

 

 

Compartir!