Apenas un zapato

No sabía que apenas un zapato,
un solo zapato era suficiente
para mantenerte atada al suelo.

Solamente necesitaste que te soltara
los cordones de los tuyos para así
emprender el vuelo.

No mires atrás porque el pasado
puede ser atroz y las flores de la pasión
endulzan el canto de las vacas,
en ese lugar prohibido
para los cuerdos de atar
que buscan en el vuelo
de las libélulas, mensajes ocultos.

El mundo se detiene y mi presencia en el,
no resulta más que algo anecdótico.

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